Capítulo 7 - Y Se Cruzaron Las Miradas
Después de la llegada del tranvía, subieron los tres, Ethan iba al último de ellos. Celeste se sentó en un asiento para dos personas y Dennis se sentó junto con ella. Ethan se sentó al lado de ellos en un asiento solo para uno.
Empezaron a conversar entre los dos jóvenes e Ethan cada vez que tenía la oportunidad observaba a Celeste, la observaba pero no de la misma manera que la observaban los demás y más de una vez se quedaron fijos el uno con el otro. Celeste noto que era observaba y pensó: "él me observa está interesado en mi, es algo interesante. Porque no darle un poco de ilusión". De esta manera ella comenzó a intercambiar miradas con Ethan de manera un poco más afectiva y prolongada.
Ethan pensaba que aquella mujer era hermosa, más de lo que había visto antes. Observo cada uno de los detalles de Celeste; su tez blanca, su cabello largo negro y abundante que ella acomodaba de medio lado (Ethan imagino que estando en pie, a Celeste le llegaría a la mitad de la espalda), observó cómo se movía graciosamente y con sigilo, como si calculara sus movimientos pero ella lo realizaba de manera muy natural casi imperceptible. Observó sus labios gruesos y carnosos, que brillaban con el labial que llevaba puesto en ese momento, los lentes que llevaba con la pasta en color violeta oscuro que hacían juego la poca sombra que llevaba en sus ojos. Pero Ethan lo que no podía dejar de observar eran los ojos enmarcados por el delineador de lápiz negro. Se sentía más que atraídos por sus ojos. Esos ojos tienen vida, son diferentes. Eran suspicaces con una gran historia que contar.
Celeste sabía que Ethan la observaba pero era diferente, no sentía el morbo en su mirada. Pocas veces, tal vez nunca la habían observado de esa manera. Sintió como sus mejillas se ruborizaron y por primera vez bajo la mirada más por la nueva sensación que sentía (con la cual no sabia como actuar), que por sentirse intimidada por la mirada sin expresión de aquel hombre.
- ¿Y como esta tu bebé?; dijo Dennis sacando a ambos de sus pensamientos.
- Está toda grande, mi gordita hermosa. Respondió Ethan.
Tiene una bebé, pensó Celeste.
- ¿Cuantos años tiene?, dijo Celeste.
- Casi los años, el otro mes los cumple. Le contestó Ethan, mientras sacaba su teléfono y les mostraba una imagen de Eve a ambos.
- Está preciosa, comentó la mujer mientras lo miraba nuevamente a los ojos. - ¿Y el resto de la familia? - volvió a preguntar Dennis; y fue cuando Celeste le apartó la mirada de Ethan.
- Muy bien, deben de estar esperando a que llegue pronto.
- ¿Tienes más hijos?, preguntó sin mirarlo Celeste.
- No sólo tengo a Eve. Vivo con ella y mi mujer, la mamá de mi bebé.
Mi mujer, la mamá de mi bebé... Se repitió en la cabeza Celeste. ¿Cuantos años tiene Ethan?. No debe ser muy mayor que yo, a lo sumo uno o dos años.
- No parece que seas muy mayor... Dijo Celeste en un tono un poco más bajo del que había utilizado hasta el momento.
- No sólo tengo veinticuatro años, los cumplí la semana pasada. Contesto Ethan.
Tiene mi misma edad, pensó Celeste; lo miro y le dijo con una sonrisa:
- Casi tenemos la misma edad, yo cumplo en unos meses.
- En serio, ¿Cuando los cumples?. Preguntó Ethan, mientras se acomodaba en el sillón para quedar un poco más de frente a las dos personas que lo acompañaban.
- En Octubre... Dijo Celeste soltando un suspiro.
- Seguro que te lo celebran mucho. Dijo Ethan, con tono amable.
- Solo mi familia.
- ¿Y tu novio?
- No, no tengo.
Y al decir esto Celeste, se hizo un silencio profundo.
- Bueno ya suficiente, yo también estoy aquí. Me siento ignorado - se quejó casi riendo Dennis.
Rieron los tres. Hablaron a lo largo del viaje; Dennis les dijo de sus preparativos de boda, se quejó de lo caro que salía todo. Celeste les comento un poco de su familia e Ethan les habló de su ajetreada mañana y del visto bueno del proyecto que había estado realizando, lo felicitaron ambos, Celeste y Dennis a Ethan.
Celeste no podía creer que alguien como el; diferente y porque no, interesante hubiera estado tan cerca y ella no lo había notado. Continuaron su conversación, en la que Ethan y Celeste no dejaban de cruzar las miradas directamente uno al otro, hasta llegar a su destino.
Bajaron los tres del tranvía, Ethan bajo primero seguido de Dennis, pero Ethan se devolvió y le extendió la mano a Celeste para ayudarla a bajar la pequeña grada que llevaba a la estación de abordaje.
Celeste por primera vez en mucho tiempo se sintió apreciada - Gracias... - dijo Celeste, aceptando la mano que le extendía el joven que la miraba a los ojos directamente con la mirada tranquila e incluso algo triste. Al hacerlo, sintió como sus mejillas se ruborizaron. Bajo la grada y ella sintió como si todos la observarán, lo soltó y comenzaron a caminar.
Celeste observó a Ethan y pensó: ¿Que tiene el que hace que te sientas tan bien? ¿Porque es tan amable conmigo si me acaba de conocer? ¿Porque me gusta que me mire con esos ojos negros tan tristes?.
- Nos vemos el lunes Celeste, dijo Dennis sacándolo de sus pensamientos e interrogantes.
- ¿Ya te vas?, preguntó ella y observando a Ethan de reojo.
- Si, creo que Ethan va por el mismo camino tuyo. Espero no haya problema. Y mientras decía esto se despedía de los dos, los que habían sido extraños no hace más de una hora y que ahora se quedaban solo
- ¿Donde vives Celeste?
- En Saint Brame, Contestó ella. ¿Que? ¿Donde?¿Saint Brame, donde yo he vivido toda siempre?, pensó Ethan.
- Curiosidad o destino, yo también vivo ahí. Que curioso nunca te he visto, hasta hoy y casi somos vecinos, dijo Ethan. Sacó su caja de cigarrillos y noto como Celeste lo observaba - Disculpa, si te molesta no lo encenderé, es un mal hábito que me quedo de cuando estaba estudiando.
- Tranquilo, si quieres encenderlo por mi no hay problema, respondió ella.
Ethan abrió la cajetilla, saco un poco uno de los cigarros con un dedo y acercó el paquete a su cara, tomó él cigarro entre sus labios y guardó la cajetilla en la bolsa izquierda de su pantalón. De la bolsa derecha sacó su encendedor, lo sostuvo un pequeño instante en su mano y de un sólo movimiento abrió la tapa y giro la chispa; al hacerlo le dio vida a un pequeño demonio de fuego que peleaba con él viento por no apagarse y se sujetaba con fuerza para no extinguirse, él pequeño diablillo encendió con su cabeza el cigarrillo de Ethan; y de la misma manera en cómo obtuvo la vida así fue extinta cuando con un movimiento rápido de los dedos largos de aquel joven la tapa del encendedor se cerró y llevaba al viejo zippo de nuevo al lugar de donde había salido.
Celeste observó aquel acto que pasaba ante sus ojos, sin notar la gracia con la que era ejecutado. Lo único que observó fue a un joven un poco mayor que ella, alto, moreno, con el cabello un poco alborotado y unos ojos tristes; encender un cigarrillo.
- ¿Llevas mucho fumando?, preguntó ella al reanudar el camino.
- Más o menos unos diez años.
Celeste se acercó a él, hasta tenerlo a escasos centímetros, respiro un par de veces y le dijo:
- Que extraño, lo has encendido pero no se te pega el olor.
- Sí bastante extraño. Y dio un poco de espacio de entre ellos. Celeste noto su movimiento.
- Perdón si te incomode. Se disculpó.
- No hay problema - Contesto Ethan - No me sentí incómodo, es sólo que no acostumbro a viajar con alguien más.
- Pues de ahora en adelante cada vez que quieras puedes viajar conmigo… y Dennis.
- Prefiero sólo contigo (Celeste sintió cómo nuevamente sus mejillas ardían y volvía a sentirse sonrojada), es que Dennis habla mucho.
- Sí claro, habla mucho.
- Bueno, eso y ademas Dennis no me parece tan bonita como lo eres tu Celeste. Al decir esto Ethan, arrojó la última bocanada de humo de su cigarro y tiró la colilla aún vibrante de rojo en uno de sus extremos, sin darse cuenta que Celeste estaba completamente ruborizada por lo que acaba de decir.
Continuaron caminando, hablaron de cosas varias como el clima, un poco de política, lo que realizaban cada uno en él trabajo, entre otras cosas. Hasta que Ethan dijo:
- Bueno, yo vivo al final de esta calle.
- Yo vivo cerca de aquí, contestó ella.
- Ok. Vamos te dejo en tu casa y luego me devuelvo.
- No tranquilo, es poco lo que tengo que caminar. Además estas muy cerca de llegar.
- ¿Segura?, no tengo la necesidad de llegar aún.
- Segura. Dijo ella con amabilidad.
- Insisto, cómo dices tú esta ceca.
- No Ethan, cien por ciento segura. Ve y nos vemos el Lunes. Se acercó y le dio un beso a Ethan en la mejilla con suavidad. Ethan pudo sentir el olor de ella y observó sus hermosos ojos de cerca.
- Hasta luego Celeste. Fue lo único que pudo decir Ethan.
Y cada uno tomó dirección por rumbos distintos. Aunque uno pensaba en él otro y viceversa.
Capítulo 6 - Un Segundo de Locura <<= =>> Capítulo 8 - Ducha... Juntos
---------------------------------------------------
Otro capítulo un poco mas largo espero que les haya gustado......
Comenten por favor.........
Se les quiere!!!!!!!!!!!!!!!!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario